El odio no es nuevo, muchachos. Por favor. No seamos tan inocentes. El Odio siempre ha estado ahí. Lo único que hicimos por menos de cien años fue vestir su (nuestra) carne podrida con una armadura resplandeciente y aplicar el conocido «¡ya cambiamos! ¡Ahora sí ya somos tolerantesinclusivosmenteabiertademocraticosliberalescomprensivosvanguardistastodosunidosporquetodossomoshumanos!».Pero la carne, por mejor esmalte que recubra …
