Silencio a dos voces

Comenzamos para terminar.
Los comienzos son luces amarillas brillantes
que se encienden en algún salón enorme. 
Y desde un rincón sombrío me miras
con figuras taciturnas que respiran
que se mueven y que gritan
en medio de los dos.
No te conozco y sin embargo te necesito.
El mundo es el punto de encuentro de las almas
y el polvo es la ceniza que queda de los mundos anteriores.
1 de Septiembre de 2008

4 comentarios en “Silencio a dos voces

  1. Decidir sin pensar me ha llevado a una serie de acciones memorables. De ninguna manera sé si estuvieron escritas o no, pero me queda la sensación se saber que YO no sabría que sería capaz de ello. Las consecuencias hablan sobre la razón, son como tienen que ser. Aceptar tus decisiones y morir por ellas, es memorable. Arrojarte. Es lo mejor que pudo decidir. Pertenecer a uno mismo…Aunque una vez dijo Tomás de Hijar Ornelas… \»Y si al hombre se le va el miedo a la muerte, ¿Qué le queda?… estamos apoyando a los suicidas\»

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  2. reconocimientos del ser y estar indefinidos en el realce de aquellos entes que no entendemos, no comprendemos, mas sin embargo siempre algo dentro de nuestras entrañas nos hará buscarlos.Lo anterior es lo que me expresó tu poema, que por cierto me gustó mucho

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